domingo, enero 20, 2008

GUACHAQUEANDO PARTE IV

GUACHAQUEANDO

GUACHAQUEANDO.
¿Qué es ser guachaca? ¿Acaso es una postura, una moda o una tendencia para demostrar que la gente considerada bien en términos económicos, culturales y sociales participa de costumbres, tradiciones y acude a sitios, lugares y participa de sucesos, modismos y hábitos que un guashaca? (nótese la metamorfosis por sufrida por el término y el efecto que se produce al pronunciar una Ch como Sh).

Un guashaca con Sh es un tipo auténtico, poblacional, marginal, inculto y es claramente separado, discriminado y segregado de un sujeto que pronuncia correctamente el término con Ch.

Esta sutileza semántica define el lugar donde reside el sujeto pronunciante, el Colegio y el nivel socio-cultural.

Realizadas estas aclaraciones el guachaca institucional instaurado por Dióscoro Rojas y que cada año realiza una fiesta en honor a este selecto grupo de seres elije una reina y ahí no
están ellas las típicas representantes del Guachaquismo criollo, cuyos apellidos son Antinao, Pérez o Silva, tampoco trabajan en una feria libre, ni mastican shicle, sino que son bellas señoritas representantes de programas de Televisión o medios de comunicación, la mayoría rubias por cierto.

Resulta contradictorio que una iniciativa (porque a un sujeto se le ocurrió lo publicitó y patentó) discrimine a las auténticas guashacas Shilenas y se deba al glamour.


FLAITISMO

El flaitismo es una cuestión que derechamente detesto y que es absolutamente transversal, ya que trasciende las categorías de chilenos que pueblan esta tierra.

El ser flaite es un fenotipo burdo, grotesco, vulgar, que carece de modales, de sutilezas y romanticismo. No le importa bostezar, estornudar o hablar con la boca repleta de espárragos. Se ufana de su vulgaridad, la exhibe, se luce y se ríe a borbotones.

Hace un despliegue de su estado verborreico sus adjetivos son tristes y sus expresiones desdichadas, son verdaderos dardos atravesando el paladar que se materializa en un aliento prosaico que vicia el oxigeno.

Se viste retorcida y recargadamente, no retiene ni internaliza la afabilidad ni empatía, dice lo que piensa y lo que piensa sabe a causticidad.

Es preciso indicar que el flaitismo no necesariamente se asocial al lenguaje Carcelario del coa. Debo reconocer que una vez encontré a unos sujetos pronunciantes en forma incontaminada tal lenguaje y quedé fascinada, nunca una pronunciación fue más pura y verdadera.

En definitiva, sostengo que el flaitismo es una actitud de un sector potente y masivo de nuestro pueblo y deberíamos no pitearnos un flaite como una campaña vía Internet proponía sino que erradicar del ámbito vocabular de aquellos seres las frases y términos tristes y que constituyen un insulto a nuestros tímpanos.


CUIQUISMO

¿Qué elementos caracterizan a un cuico? Es un ser que ha nacido en un selecto grupo y que posee cierta y dudosa ascendencia de aquellos criollos que determinaron los destinos políticos, culturales y económicos de Chile, es un ser que históricamente perteneció aquellas familias fundadoras del carácter nacional con todo lo que ello implica.

Este tipo de seres se destaca por vivir, subsistir, educar, parir a sus hijos en lugares específicos .Poseen una determinada forma de hablar, moverse y existir. Son conservadores y discriminan a los nuevos ricos y otros advenedizos que pretendan en un acto de suprema insolencia igualarse.
SOCIALITÉ

En este selecto, reducido y exclusivo grupo están las mary Rose, las Julitas, las Martitas, los Juanitos y todos aquellos que hacen de su vida un espectáculo público, dado que aparecen en galas, cenas, teatros, asuntos de caridad y todo acontecimiento nacional e internacional que consideren a la altura de sus relaciones y buen gusto por la ópera, cine o exposición de un estrafalario o genial pintor.

Son quienes dictaminan a quienes admitir o en su hermético clan.


CHASQUILLISMO


El maestro Chasquilla se relaciona con un ser omniabarcante, una especie de pulpo laboral, posee tantos tentáculos que simultáneamente puede realizar distintos trabajos u oficios. El tema del chasquillismo trasciende lo anecdótico cuando se instala en una entidad institucional y que juega con el destino y la vida de miles de compatriotas, porque por una cuestión de cálculo, presupuesto, planificación el asunto no funciona, como el Transantiago por ejemplo y entonces se recurre a los instintos, impresiones, intuiciones y se culpan unos a otros del caótico Condoro. En tanto el pueblo deja herido los zapatos tanto avanzar por Alamedas inconexas .La gente camina mustia, sombría y cabizbaja.

Los edificios quedan desnivelados, las casas se llueven, los paraderos se instalan en una calle desierta, los pisos se destruyen, las paredes se decoloran y pintan tantas veces como sea imposible. Es que estamos en un permanente ensayo, en un constante simulacro, en un estado de re estructuración y de reformulación. El lema que se siembra en los seres ilusos y anestesiados es necesitamos con urgencia decontruirnos para avanzar en el concierto de la globalización .Destruir para construir.

Que los martillos cabalguen velozmente sobre los muros, que las retroexcavadoras surquen los suelos sembrando pánico en los pliegues arquitectónicos del pasado.

Somos seres Metamorfósicos en continuo cambio. El tema es que dicho cambio es estático y lineal. Permanecemos sin movernos de un determinado punto, mientras los que ostentan el poder siguen discutiendo desde sus propios biorritmos, desde sus self e intentando adivinar si la próxima vez le obedecerán a la ciencia o a un destello de lucidez o locura cual Longueiras donde los Guzmanes le soplaban al oído sus supra terrenales pensamientos.


WIJEANDO TIKITIKITIKIKITEANDO

¿A que se refiere esta singular expresión? ¿Que es un wijeador y un tikitikitero? Simplemente es aquel ser que disfruta el dieciocho de Septiembre como un hijo del Dios vaco, seres orgiásticos impregnados de vides, sol y parras, que danzan al ritmo de guitarras, tambores y gritos destempladores de una mujer que más que cantar grita como una oxidada campana. Son seres zapateadores e izadores de blancos pañuelos, que celebran las tristezas y se sobrecogen con la alegría.

La Chilenidad indudablemente es un tema que aflora en Septiembre donde el patriotismo se apropia de quienes festejan.

Cada ser es dueño de conmemorar o celebrar como estime pertinente, pero lo insólito y burdo es que la gente en un estado de alienación baile tres o cuatro días desenfadadamente como si el mundo se fuese a trizar. Es que esos mismos que festejan son quienes ganan menos que el salario ético y su aguinaldo se lo gastan en bebidas de sospechosa procedencia y de una dudosa reputación hasta quedar hartados.

Es preciso indicar que los medios de comunicación, especialmente la Televisión festinan morbosamente con aquellos Chilenos inconscientes de embriaguez saludan al país sin dientes y en un estado miserable. Es el pueblo el que festeja, los compatriotas marginales y poblacionales que deciden tal vez olvidar sus angustias orgánicas y existenciales bailando al ritmo de cumbias, guarachas, salsas, reggaeton y una que otra cueca de los guatones Loyolas, Pérez y Soto.

Nuevamente el mercantilismo se hace presente en esta fecha, dado que a nuestros personajes emblemáticos y significativos y que en definitiva nos representan mundialmente como Gabriela Mistral u otros los presentan burdamente ofreciendo créditos, dinero o poniéndose con una cantidad determinada para instar al pueblo a embriagarse de olvido, alcohol y carnes.

¿Cuando aparece el patriotismo? Sin duda cuando nos sentimos amenazados por dichos o acciones de los hermanos Bolivianos, Peruanos o Argentinos, por límites, mar u origen y pertenencia del pisco, charango, papas o empanadas y ahí surge la hermandad que trasciende las diferencias políticas, culturales y Sociales.


CONCLUSIÓN


Somos seres amorfos, reestructuradores, solidarios, wijeadores y tikitiki teros, construimos submarinos que yacen en el fondo del océano, casas cuyas ventanas son tan amplias que los habitantes se bañan con aguas-lluvia, medios de transportes que no funcionan, Manueles Plazas que se extravían en el recorrido, Robertos Rojas voladores, nos juramos exitosos, triunfadores somos los Ingleses de Sudamérica, los jaguares del Continente y no obstante aquello y en un acto puramente poético en honor al irreverente y excelso Nicanor Parra ¡Viva la Cordillera de los Andes!, ¡Muera la Cordillera de la Costa! , ¡Vivan los chilenos!

IDENTIDAD Y CULTURA PARTE III

IDENTIDAD Y CULTURA

Indudablemente el concepto de identidad es polisémico, dado que existen tantos significados como autores y contextos haya. No obstante, lo identitario se relaciona con la valoración consciente de pertenencia, arraigo a una historia y pasado común. Incluso las formas cosmogónicas de ver el mundo, todas aquellas cosmovisiones que tenemos del universo, todos aquellos elementos etéreos intangibles y materiales. Los ritos, tradiciones y manera de apreciar el mundo son elementos de identificación que nos unen como pueblo.

Existen tantas definiciones de cultura, que resulta complejo intentar encontrar un término acorde con lo que deseo expresar para efectos del presente ensayo, no obstante rescato la que me parece pertinente “.La cultura es el conjunto de todas las formas de vida y expresiones de una sociedad determinada. Como tal incluye costumbres, prácticas, códigos, normas y reglas de la manera de ser, vestirse,
religión, rituales, normas de comportamiento y sistemas de creencias. Desde otro punto de vista podríamos decir que la cultura es toda la información y habilidades que posee el ser humano. El concepto de cultura es fundamental para las disciplinas que se encargan del estudio de la sociedad, en especial para la antropología y la sociología.” Esto ultimo revela que el concepto de cultura tal como se usa hoy es relativamente nuevo y esta asociado al nacimiento de la modernidad.

ELEMENTOS COMUNES Y FORÁNEOS

Nuestra historia ha estado teñida de sangre y a pesar de las posturas radicales y extremas que cada uno posea, de acuerdo a las experiencias, al contexto político, socio cultural que le toco vivir, los sentimientos negativos o positivos que albergue internamente es también un punto de unión o quiebre, sin embargo estamos hablando del mismo Chile, del mismo período y de la misma historia.

Ahora la identidad cultural es una cuestión dinámica y autopoietica, que se va deconstruyendo y creando a medida que transcurre el tiempo, es decir sería un acto involucionario que permaneciera estática frente al mundo que avanza vertiginosamente.
Lentamente se ha ido instalando en el ideario nacional algunos conceptos y vocablos extranjeros que con el transcurso del tiempo se han ido incorporando hasta castellanizarlos o hacerlos nuestros. No obstante lo anterior han ido llegando costumbres y fiestas paganas o sacro santas que están formando parte de nuestra cultura popular y que nos adherimos a ellos sin saber el significado.

Asi por ejemplo, podemos mencionar hallowen, dado que todo aquello que provenga de afuera es bienvenido ya que la idea principal y que subyace en el subconsciente es sentirse parte del mundo, para ser considerado algún día, integrado al gran país del norte.

En otra opinión constituyen los llamados anti valores. Es en definitiva una copia, una extensión de lo macro, de lo mega. No es una fiesta que identifique al chileno. Es una intromisión foránea que se relaciona con el consumismo y marketing y que está al servicio
del mercantilismo. Proviene además de un país sin identidad como EE.UU. Resultaría difícil extirpar esta fiesta ya que llegó para quedarse en nuestro país.

A continuación hablaremos de una serie de seres con características definidas y un fenotipo específico que habita la faz Chilena


CONDOREANDO: ORIGEN DE LOS CONDOROS


¿Qué es en definitiva un Condoro? Cual es la cuna etimológica, axiológica y epistemológica de la recurrente expresión “me mandé un Condoro”.

Existía en la República de Chile un sujeto volador y atrapador de imposibles balones cuyo nombre era Roberto Rojas, conocido por todos como “El Cóndor Rojas” quien fue además designado por sus pares y entendidos en la materia como el mejor arquero Chileno de todos los tiempos.

Pero, ocurre que Roberto Rojas era un ser ambicioso que deseaba trascender no solo la historia personal sino en un acto de altruismo mesiánico quería que el nombre de su seleccionado nacional llegase a un Mundial. Sucede que Rojas debido a su talento que oscilaba entre el cielo y el pasto como fuese y viéndose perdido por un equipo potente e históricamente superior urdió un plan y se auto infirió unas heridas corto punzantes con el objeto de anular aquella segura derrota.

Rojas cual leftraro, es ascendido a una calidad de héroe, un luchador aguerrido que suda sangre manchando el verde amarelo de Maracaná .Es elevado a la categoría de Salvador que redime las culpas de un pueblo acostumbrado a las victorias accidentales o morales.

Si alguien se atreva a especular o formular una teoría acerca del ingenio del excelso García Márquez o Miguel ángel Asturias y se pregunta de donde nacen aquellas febriles historias, pues de ésta región y de las regiones donde el sol se abraza con los girasoles.

En un acto absolutamente Macondiano se descubre que todo es una burda y siniestra mentira del Cóndor Rojas cuyos objetivos y motivaciones quedan al criterio o sospecha de cada cual. Personalmente no siento su sacrificio, redención ni expiación de exclusiones mundialísticas como algo que deba reconocer o agradecer .No es sino una estafa, una picardía o el denominado ” Ingenio del Chileno”.Así nace la usual frase “me mandé un Condoro”.Es sin duda un recurso lingüístico, un eufemismo para señalar que cometimos un error, un horror, una torpeza de magnitud. Es una solapada forma de reconocer nuestra responsabilidad en un tema.


CHARLATANISMO

Los Charlatanes son aquellos que visualmente distinguimos o nuestra condicionada mente señala como seres premunidos de una vistosa, tricolor o estrafalaria chaqueta, una corbata
incandescente cítrica y que posee un estado verborreico impactante, son capaces de ofrecer y vender el espíritu de su madre. También se conocen como Chantas.

Pertenecen al folclor Urbano se suben a los buses ofreciendo mercadería de sospechosa procedencia o fabricación, de una calidad dudosa.

Ahora existen otros Charlatanes premunidos de una lúcida y brillante mente estafadora que embaucan, seducen y encantan.

Este tipo de seres son personajes, son un constructo de sus propias fantasmas. La misión de estos personajes es ir por el mundo mitominizando y embaucando seres ávidos de encontrar un mago que les de respuestas a lo que desean oír y con un chasquido de dedos solucione sus problema meta jurídicos. Incluso los escritos de este tipo de estafadores que se hacen pasar por abogados son absolutamente creíbles e incuestionables para los desorientados clientes.
El mal arte de estafar, engañar y timar es una cuestión que requiere preparación porque el embaucador-charlatán es un actor que estudia cuidadosamente sus parlamentos, dicción, maneras de conducirse y comportarse frente a determinado público o clientes Antes de salir al escenario, utiliza cábalas, suda, se persigna, se contrae, sufre estados espasmódicos y se acicala. Es auto referente y ególatra. El personaje en cuestión sabe como ser refinado e impresionar a mujeres seducibles, usa perfumes caros, camisas de marca, y todo un montaje parafernálico que hace pensar que el despliegue utilitario es producto de su acaudalada vida.

El Charlatanismo más peligroso es de aquellos que presumen ser alguien no siendo nadie y van por la vida vendiendo sueños, versos o naranjas.

CONCIBIENDO LA CHILENIDAD PARTE II

CONCIBIENDO LA CHILENIDAD

Según mis entrevistados y de acuerdo con lo sostenido por Marco Antonio Gutiérrez poeta de la República, payador, publicista, la chilenidad es una palabra usada por chilenos, solo en determinados momentos, tales como catástrofes naturales, competencias deportivas en especial fútbol, fiestas patrias, dicha palabra siempre es usada con orgullo . Cabe destacar además que muchas veces “chilenidad” es utilizada por ciertas personas como “grito de guerra” para conseguir metas generalmente económicas, ejemplo teletón.

Chile es un pueblo sin patrón cultural, sin identidad nacional, un pueblo lleno de complejos donde sus ciudadanos tratan de desligarse de su pasado indígena, las mujeres se tiñen de rubias y van a centros de estética parara eliminar todo vestigio indígena, Gutiérrez se basa para indicar esto en su mirada de etnógrafo .

Lo anteriormente expuesto ocurre porque en Chile existe la adoración por el elemento ario, las mujeres de todas las edades y condiciones sociales, se aclaran el pelo, para acallar algún dejo o insolente rasgo que quiera develar algún ancestro étnico y otras porque la moda, revistas, televisión señalan que las rubias son poderosas.

De acuerdo con lo expresado por Sylvia Gutiérrez, del Centro Cultural Curarrehue la chilenidad se relaciona con un espacio físico, un lugar en el planeta situado en América Latina donde confluyen muchas civilizaciones y propuestas de diversas culturas.

Sostiene además que a nuestro territorio llegó gente de distintos países quienes se mezclaron racialmente con las existentes etnias tales como Onas, aymaras, diaguitas.

Es una constelación cosmogónica de culturas, dioses, creencias, mitos, de ahí la forma ensoñadora de concebir el mundo.

Es también un ritual sacro septembrino, dado que se relaciona netamente con fechas como el 18 de Septiembre 21de mayo. El resto de los meses orbitamos inorgánica, amorfa e indefinidamente
CARACTERIZANDO AL SER CHILENO


Somos excesivamente discriminadores, en Chile se estigmatiza de acuerdo con el nivel socio- cultural económico, educacional. Se segrega de acuerdo al origen del apellido, así por ejemplo, las personas mapuches son mirados como parias étnicos. En este contexto la costumbre existente entre los mapuches al momento de inscribirse los nacimientos los padres optaban por cambiarse el apellido por el del empleador u otros nombres españoles con el objetivo de ser aceptados socialmente.

Quevedo (2000), realizando una recopilación de poetas chilenos, llegó a la conclusión de que Chile es un país de gente triste. Oscura, sombría y opacada quizás por la ausencia de elementos del trópico tal vez.

El ensayista Rives (2005) disecciona, con filo de bisturí bruñido y acerado, el tejido psíquico que contiene "La objetividad y la subjetividad de la entidad nacional"; tarea que después desglosará Luis Soto (2005) en "Nación chilena", atreviéndose a reseñar las actitudes que caracterizan a sus miembros: "definición del estereotipo chileno: "Lo primero que ve es lo negativo. Siempre trata un sujeto de aparentar más de lo que es. Acá estaría inserto el arribismo desmedido que en las últimas décadas se ha instalado en nuestro país producto del consumismo desenfrenado.


El típico chileno, entendiéndose esto como el poseedor de la mayoría de las características, el ser fenotípico puro normalmente es birlado, estafado y sufre arbitrariedades, es decir, en el caso de haber obtenido una baja o nula calificación no la obtuvo, sino que se la pusieron porque le tienen envidia, no obstante, el mismo chileno, si la mencionada evaluación es exitosa, indudablemente es porque la obtuvo de acuerdo con sus méritos. Es decir, la falta de sentido crítico y auto- evaluación es impresionante. El tema de fondo es que las autoridades y quienes dirigen el destino del país adolecen de auto- crítica.

Al referirnos a “roto”, no es precisamente aquella figura emblemática representativa de un chileno típico, trabajador, esforzado, un paria, sino aquel ser inculto, que utiliza un lenguaje vulgar , que posee una actitud burda y se comporta como un ser básico, carente de toda iniciativa civilizada y sutileza. Indudablemente, acá están presentes diversos factores como elementos socio-culturales, marginalidad, hacinamiento, falta de oportunidades y fundamentalmente una cuestión cultural y de acceso a la educación. Reglas mínimas de comportamiento.

Otro rasgo caracterizador del chileno es que tiende a minimizar todo, por una cuestión de inseguridad”. Normalmente, se habla de la “casita”, el “autito”, como temiendo ser oído o si pronunciar la palabra completa con todo su significado fuese una mala educación.
El denominado “ingenio” y “picardía” del chileno surgió como un pretexto para disfrazar la estafa, robo o cualquier acto reprobable. El humor aparece cuando el pícaro le cuenta a sus pares su mala acción ¡¡¡¡¡¡ con orgullo!!!!!!.

El humor erótico del Chileno es una cuestión que claramente se inserta en la denominada picardía e ingenio, sino que además denota falta de civilidad, educación y creatividad porque pretender vulgarizar y sexualizar las cuestiones más simples con la finalidad de ser aceptados en un contexto específico demuestra inseguridad y pequeñez.

Resulta además extremadamente peligroso e inseguro que otro compatriota sepa que nos compramos algo de valor, si conoces quien te rodea es mejor mantener un bajo perfil. El principal enemigo de un chileno es otro chileno.

Podemos mencionar entre otras características el denominado complejo de grandeza (superioridad), como queda representado en su escudo nacional el cóndor grande en apariencia pero carroñero y oportunista al fin, el huemul un pobre animal en vías de extinción.

Al parecer es una clara contradicción con lo expresado precedentemente, sin embargo es una contradicción aparente dado que el complejo de grandeza no es sino una característica del denominado “Nuevo Rico” aquel ser advenedizo que por un golpe de suerte, o por su esfuerzo y constancia logró surgir económicamente y no sabe como manejar su estatus, se siente desfasado y adopta actitudes y formas de ver el mundo desde una óptica culturalmente limitada, pero con un despliegue impresionante de recursos.

El tema es que a éste compatriota su lenguaje, cultura y forma recargada y kitch de insertarse en un mundo y contexto al que no pertenece lo delata. Hace uso excesivo de recursos materiales en un estado de permanente exhibición donde aflora el tropicalismo.

El chileno es discriminador porque en el sub consciente colectivo se están mostrando imágenes de mujeres y niños rubios, esbeltos y atléticos, cuestión que se aleja de la realidad .Tiende a imitar porque los patrones mediáticos, televisivos y comunicacionales lo ordenan.

Somos chistosos, alegres, parranderos, el ser representativo habita en el corazón de las ferias y Vegas, ahí encontramos un fenotipo sudado, esforzado y aguerrido que trabaja por un sueldo miserable y no obstante conserva su alegría y espontaneidad.

El exacerbado servilismo, el complejo de Gueñecito es un rasgo que aún permanece en nuestro pueblo.

Estos sin duda son resabios de un pasado colonial gloriosamente terrenal.

REFLEXIONES EN TORNO A LA IDENTIDAD NACIONAL PARTE I

RESUMEN
En el presente ensayo se aborda la chilenidad desde una perspectiva etnográfica realizada a diversos personajes anónimos que pueblan nuestro país, como ciudadanos representativos de la diversa mezcla socio-cultural existente y que conforman y caracterizan el Chile actual.

El tema que nos ocupa se relaciona con la definición de varios conceptos relacionados entre sí, cultura, chilenidad e identidad. El concepto de chilenidad trasciende lo ritual y emocional o aquel estado de paroxismo que nos invade y sobrecoge al oír nuestro himno patrio en tierras extranjeras. Se relaciona con la forma de concebir y conquistar un espacio en el concierto de los sueños, valores y realidades.
Indudablemente nos unen cuestiones relacionadas con las constantes y vertiginosas reformas, reestructuras y proyectos con el objetivo de encontrar un punto de equilibrio entre lo que anhelamos ser como personajes emuladores de mundos foráneos y lo que en verdad somos como habitantes de un país llamado Chile.
Aparecen conceptos pertenecientes al campo de la retórica como expresiones y frases idiomáticas que constituyen la estructura orgánica de un pueblo y que en definitiva designan el elemento identitario nacional.

PALABRAS CLAVES:

identidad – chilenidad – personaje - cultura - reformas.

ABSTRACT
In this essay the term “chilenidad” (Being Chilean), is approached from an ethnographic perspective carried out among different anonymous characters who live in our country as representative citizens of the plenty sociocultural diversity who give shape and characterize Chile nowadays.

The topic that has been carried out by us deals with the definition of several concepts which are related between them, culture “Chilenidad” (Being chilean), and identity.
The concept “Chilenidad” (Being chilean) goes beyond the ritual and emotional state of paroxysm that invades and frightens us when we hear our native anthem in foreign places. It is related to the way of conceiving and conquering a space in the world of dreams, values, and realities.

Undoubtedly, we are joined to unchanging and dizzy reforms, restructures and projects in order to find a point of balance between what we hope to be as emulators characters of foreing
worlds,
and what we really are: amorphos inhabitants of a country named Chile.

Therefore, these concepts which belong to the rhetoric field appear like expressions and idiomatic phrases that establish the organic structure of the people, and that definitively design the national identity element.


Key words

identity - “chilenidad” (Being Chilean) – character - culture - reforms.


INTRODUCCIÓN

El tema que nos ocupa se relaciona con la definición de varios conceptos relacionados entre sí, cultura, chilenidad e identidad. El concepto de chilenidad trasciende lo ritual y emocional o aquel estado de paroxismo que nos invade y sobrecoge al oír nuestro himno patrio en tierras extranjeras.

El presente ensayo se aleja de consultas y citas bibliográficas, básicamente porque mi intención es entrevistar y recopilar historias de diversos personajes penquistas, que por su desempeño o que hacer laboral, profesional u oficio tienen una relación estrecha y directa con la chilenidad, en una visión simplista o profunda, pero alejada de cátedras y convencionalismos enciclopédicos.

Mis primeros entrevistados, recopiladores, compiladores, de las tradiciones y cultura Chilena, pertenecen al Centro Cultural Curarrehue.


Mi segundo entrevistado, es un publicista, payador y poeta de la República. Quizás una inimaginable Diosa lo arrojó al Bío Bío.

El tercer entrevistado es un instaurador de la fiesta de año nuevo Mapuche denominada Wetripantu. Se auto-denomina mapuche urbano y es una especie de hechicero-curador-sanador de males meta físicos, es además historiador y escritor.

El cuarto etnografiado es un embaucador, seductor, estafador residente en la Cárcel “El Manzano” de Concepción. Se hacía pasar por abogado hasta que fue puesto a dormir a la sombra.

Finalmente, entrevisto a un poeta y escritor, conocido como “El Canela.” En él confluyen miles de elementos mágicos, cosmogónicos, esotéricos, terrenales y divinos, es un ser que trasciende lo cotidiano.


TRICOLOREANDO
Los septiembres de nuestra vida son inmemoriales, ya que las calles se visten con banderas izadas flameando erguidas, las galerías y centros comerciales y los mall lucen multicolores banderas nacionales y el ambiente exuda chilenidad, la música es invasiva, porque intenta decirnos con su particular acento que está de fiesta.

Si hacemos un análisis más amplio podemos señalar que en nuestro país se ha instaurado el “mes” de cada hecho histórico, así, por ejemplo,” mes de la patria,” “mes del mar” y se intenta rescatar e incluso revivir en los distintos ámbitos educacionales, institucionales y en el colectivo e ideario nacional que aquellas fechas unen indisoluble y subliminalmente y nos conducen a la chilenidad.

Los estadios llenos de banderas blancas y negras danzando estrepitosamente, ahogadas por el clamor de miles de colocolinos, cuyo lema es omniabarcante y globalizador dado que se presume que ser de dicho equipo es sinónimo de ser chileno, mapuche, del pueblo, un paria deportivo. No obstante, ésta es una mera ilusión, ya que quienes manejan Colo Colo, son los poderosos de nuestro país. Se produce una romántica ambigüedad, un auto engaño del hincha poblacional que cada vez que salta en un tablón entonando el himno de su equipo se siente invocando a un toqui aguerrido y potente.

En definitiva, el fútbol representa el anonimato que tanto gusta al chileno, el poder de las masas, cada individuo escondido en el grupo se siente importante y se proyecta en sus ídolos, esto explica la falta de identidad nacional.

Si hacemos un ejercicio y nos adentramos en un proceso de racconto y vislumbramos al guerrillero Leftraro, ser altivo, veloz como un pájaro cruzando las fronteras, su puño alzado al viento desafiando los huracanes de la época o si hablamos de Caupolicán, Galvarino y tantos otros aguerridos compatriotas que danzaron frenéticamente al ritmo de tambores, lanzas, arcos, flechas entre la espesa hierba luchando tenaz y ferozmente contra el invasor en defensa de lo que geográficamente les pertenecía. Si en este mismo ejercicio invocamos a Manuel Rodríguez y sus múltiples personalidades combatiendo al tirano de entonces, nos encontramos con historias de personajes que constituyen un legado de patriotismo, chilenidad, arraigo, identidad, pertenencia y cultura.

Partiendo de la base que al instalarse nuestro estado nación sin participación del pueblo y sin un proceso orgánico constitucional, necesariamente se produce una fragmentación, una escisión entre quienes tienen la capacidad de elegir o tomar prestados los modelos y paradigmas foráneos con el objeto de instaurarlo en Chile y hacerlos funcionar insertos en nuestra idiosincrasia, cultura y particular forma de concebir el mundo.

Sin duda, la oligarquía presente en nuestro país se compone de un reducido y selecto grupo de personas, incapaces de construir un modelo propio acorde con nuestras necesidades antropológicas, culturales, sociológicas, ancestrales e históricas, sino que en un acto de admiración europocéntrica miran hacia el viejo continente, copiando los modelos de la Ilustración francesa, el modelo económico británico, el positivismo de Augusto Comte.

Se construye una abstracción, un asunto estructural apátrida y genérica en medio de un continente distante al espíritu de los revolucionarios Franceses.

Al no existir la participación del pueblo y al carecer de un proceso orgánico constitucional fundado en las necesidades y requerimientos ciudadanos, indudablemente estamos en presencia de una sociedad, identidad y cultura fragmentada y amorfa.

Lo anterior explica las inequidades, brechas, intolerancia étnica y racial y la distancia abisal que separa, fragmenta y divide Chile.